TÚ ELIGES LA SILLA EN LA QUE SENTARTE

TÚ ELIGES LA SILLA EN LA QUE SENTARTE

El tipo de trabajo que realizamos, junto con el servicio o producto que ofrecemos, deben estar alineados con nuestra forma de ser y nuestra manera de pensar. Si esto no guarda un paralelismo, nos sentiremos incómodos de manera permanente, del mismo modo que el cuerpo de rebela cuando nuestra alimentación no es acorde con nuestro metabolismo.

Damos por hecho que el puesto de trabajo que tenemos, o el producto o servicio que vendemos, es algo que nos ha elegido a nosotros, cuando en la práctica es justamente lo contrario. Nos engañamos a nosotros mismos interpretando nuestra historia personal de la manera que la queremos escuchar, huyendo de todo atisbo de responsabilidad propia en las decisiones ya tomadas, o de nuestra indolencia a la hora de no tomarlas.

A medida que transcurre el tiempo, cada vez disponemos de más herramientas a nuestro alcance (fundamentalmente tecnológicas) para poder ofrecer nuestros productos y/o servicios profesionales al mercado, de manera que ello se adapte tanto a las necesidades de nuestros potenciales clientes, como al estilo y forma de vida que queremos llevar.

Hay personas que tienen una solución para cada problema que se les presenta, mientras que otras tienen un problema para cada solución que se les ofrece. Es cuestión de que elijas qué tipo de persona quieres ser tú.