18 Feb ¿ACTÚAS, O SIMPLEMENTE ASISTES AL ESPECTÁCULO?
Resulta habitual, así como aconsejable, el que a lo largo de la carrera profesional de toda persona ésta desempeñe diversos roles y conozca distintas organizaciones. Ello permite tener una visión más amplia del mundo del trabajo, a la par que posibilita adquirir diferentes habilidades.
Ahora bien, mientras que nuestra existencia como seres humanos es efímera, la carrera profesional es lo suficientemente larga como para que nos podamos cansar y aburrir de la misma si esta no presenta una diversidad y un aliciente permanente. Por ello, es preciso analizar de manera continuada cuales son los momentos en los que debemos plantearnos cambios de puesto de trabajo, bien moviéndonos dentro de una misma empresa, bien buscando otros empleos en el exterior.
A la hora de sopesar dichos cambios, considero que una de las variables a tener en cuenta es la relativa al protagonismo que hemos tenido en nuestros trabajos anteriores, junto al protagonismo que realmente queremos asumir en un futuro puesto de trabajo.
Yo denomino “la visión egoísta de internet” al hecho de utilizar la red para ver qué podemos obtener de la misma, sin plantearnos qué podemos aportar para que esta siga creciendo y diversificando materias. Y esta actitud poco generosa es la que tiene la inmensa mayoría de usuarios/as de internet.
Por el contrario, el verdadero reto consiste en ir un poco más allá de lo que se viene haciendo en los puestos de trabajo (¿le suena la frase “Es que siempre se ha hecho así”?), cuestionar la forma en que se realiza y, sobre todo, aportar ideas nuevas que mejoren el resultado y se adapten a los cambios que se producen de manera permanente. Actuando de ese modo, además, se recibe en compensación una satisfacción personal que solamente han podido sentir quienes se han atrevido a ello y se han implicado de lleno sin estar midiendo desde el minuto uno el esfuerzo que ello supone.
En resumen, todo lo anterior se reduce a que a la hora de desempeñar la labor en nuestro puesto de trabajo seamos actores principales, o nos quedemos en meros espectadores.