04 Mar ES DE AGRADECER UNA BUENA COMPAÑÍA
A la hora de encarar un cambio profesional, no cabe la menor duda de que el factor principal para ello debe ser la determinación propia. No obstante, resulta de inestimable ayuda el apoyo que nos pueden prestar personas de nuestro círculo próximo, en el momento de acometerlo.
Los seres humanos solemos funcionar a impulsos, lo que nos genera momentos de entusiasmo, entre los que también se intercalan otros de flaqueza. Es precisamente por este motivo por el que poder contar con personas de nuestro entorno (tanto en el ámbito del trabajo, como en el personal y social) puede resultar crucial para llevar a cabo el citado cambio profesional.
Ahora bien, no confundamos dicho acompañamiento y apoyo con otro tipo de aportaciones a lo que va a ser nuestro nuevo proyecto. Es prácticamente imposible que terceras personas lleguen a conocer, con la precisión que ello requiere, la situación profesional en que nos encontramos, nuestras emociones y sentimientos y el proyecto futuro que quisiéramos acometer. Por todo ello, tracemos nuestra hoja de ruta, establezcamos los objetivos precisos, planifiquemos los medios necesarios y construyamos el sistema de control y seguimiento que posibilite medir lo que vamos ejecutando, con nuestros propios medios.
Durante dicha travesía, contar con personas cercanas con las que poder hablar y mostrar abiertamente nuestros miedos y nuestras alegrías, sin duda será una terapia que nos permita afrontarla de manera más agradable y equilibrada.