2025: CON OBJETIVOS Y EN POSITIVO

2025: CON OBJETIVOS Y EN POSITIVO

Como quien no quiere la cosa, ya nos encontramos plenamente inmersos en el nuevo año 2025.

Supongo que como sucede todos los nuevos años, la mayor parte de las personas han renovado sus buenos propósitos para el mismo; normalmente los mismos buenos propósitos que los años anteriores también hicieron y en la práctica no se pudieron llevar a cabo en su gran mayoría.  O sí, en cuyo caso mis más sinceras felicitaciones.

Casi todo el mundo sabe que el motivo principal por el que no consiguen materializarlos es porque no se han establecido de una manera analítica y bien estudiada, ya que si hubiera sido así la probabilidad de éxito hubiera sido mayor.

La clave se encuentra en hacer una lista de propósitos, establecer un nivel de prioridad, calibrar su dificultad real y, tras ello, preparar un cronograma realista para los próximos 5 años y repartirlos en dicho plazo de tiempo (hay objetivos que o duran más de un año, o se encuentran repartidos entre 2 ejercicios), terminando con la creación de un sencillo sistema de seguimiento y control de su avance a lo largo del año, ya que si esperamos a hacer balance a final de año nos habremos quedado sin margen para incorporar medidas correctoras a tiempo.

De manera complementaria a lo anterior, no estaría de más revisar si nuestra actitud ante la vida es positiva, o es más bien negativa.  En una etapa de la humanidad como la actual en la que la tónica general es quejarse de todo, no vendría nada mal mirar a nuestro alrededor (dentro y fuera de nuestro país) y comparar con objetividad cómo nos encontramos nosotros realmente.

Y puestos a pedir, a la hora de establecer los objetivos sería muy deseable que alguno de ellos tuviera un carácter altruista y de ayuda a nuestro prójimo, porque la clave de la verdadera felicidad está tanto en tener unos objetivos que den sentido a nuestra vida, como en poder compartir aquello de lo que nosotros disponemos y otros carecen.