Author: Oscar

No cabe duda de que hay culturas que tienen más iniciativa que otras en relación al emprendimiento empresarial, siendo la nuestra especialmente conservadora en este aspecto.  Si alguien discrepa sobre esta opinión le invito a que revise la situación que se presenta cada vez que sale un concurso o una oposición para cubrir plazas en la Administración. En contrapartida, las oficinas de autoempleo suelen estar poco frecuentadas (datos recientes muestran la situación de que el empleo autónomo mayoritario lo están acometiendo personas que vienen de otros países a trabajar al nuestro para realizar trabajos que los de aquí no queremos desempeñar). Pero como estamos en esta red social que va de trabajo y de profesionales quería centrarme en las personas que, por el motivo que sea, llevan a cabo su carrera profesional en calidad de autónomos, o bien como socios de empresas de economía social (cooperativas y sociedades laborales). El mero hecho de ser autónomo/a ya merece la admiración y respeto del resto, por el esfuerzo que ello supone, los pocos derechos que confiere y, sobre todo, la sensación de “churrero” que acarrea serlo, ya que el día que no calientas el aceite, haces la masa y fríes los churros -estando de...

De nuevo, un año que sale (2025)…; para de manera inmediata entrar otro (2026) Si no reflexionamos sobre este hecho, sin duda se tratará de una simple rutina ya que en sí mismo el cambio de un año a otro es un mero accidente temporal sin mayor relevancia. Y fruto de dicha reflexión debemos hacer balance de lo realizado y de lo pendiente, a la par que deberíamos marcarnos nuevos objetivos a cumplir a futuro. Pero no perdamos mucho tiempo en intentar descifrar el insondable misterio de lo no ejecutado, porque forma parte inexorable de nuestra condición humana. Probablemente a la hora de establecer los objetivos de futuro volvamos a cometer el error de pecar de un optimismo excesivo en relación a nuestra capacidad real de materialización de los mismos. Y lo peor de todo es la contumacia con que se repiten aquellos que finalmente nunca logramos alcanzar (lo del gimnasio, el tabaco, el idioma, el peso,…; ya sabes). Tras una larga vida profesional trufada de metodologías orientadas al establecimiento de objetivos y al seguimiento de su cumplimento, hoy te propongo pasar a un plano que es más abstracto pero que sin duda es el eslabón inicial de la larga cadena de la creación de...

Cuando una empresa alcanza un tamaño medio-grande, normalmente la transición empresarial está asegurada ya que su estructura interna se encuentra preparada para ello. Si hablamos de una persona que actúa como profesional libre, sea la profesión que sea, con la desaparición laboral de dicha persona acaba la actividad profesional que venía desarrollando. Ahora bien, en el caso de las pequeñas empresas (con plantilla inferior a 25 trabajadores), la transición de la misma es realmente complicada, sobre todo en el supuesto en el que su propiedad (o la mayoría) recaiga en el socio fundador. Y dicha complejidad a la hora de asegurar la transición que permita su continuidad tiene varios motivos: Que su líder, habitualmente su fundador, no haya delegado su conocimiento y, por tanto, no haya internamente quien le pueda sustituir Que el valor económico de la empresa haga muy difícil que la plantilla pueda adquirirla Que en la plantilla no haya personas con espíritu emprendedor que quieran cambiar su condición de asalariados … Sea como fuere, la dificultad de asegurar la transición empresarial adecuada que permita su continuidad tiene una gran importancia en un país como el nuestro en el que este tipo de empresas conforman la gran mayoría del espectro empresarial. Un ejemplo...

Si tuviéramos que elegir una palabra entre la totalidad de las que forman parte inherente del mundo del trabajo, especialmente en los puestos laborales de mayor responsabilidad, probablemente la seleccionada sería ESTRÉS. Según Wikipedia, “El estrés es una reacción fisiológica del organismo en el que entran en juego diversos mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como amenazante o de demanda incrementada”. A lo largo de mi vida laboral han sido muchas las ocasiones en las que he mantenido conversaciones con otros/as profesionales sobre el estrés y lo pernicioso del mismo, cuando éste supera el nivel considerado como aceptable. Recuerdo a un médico, con el que hice una buena amistad, el cual cuando comentaba conmigo los resultados de las analíticas que se hacen en las revisiones médicas anuales me solía decir: “los valores son totalmente normales y si hay algún aspecto por el que te deberías preocupar es por el alto nivel de estrés que manejas de manera continuada”. Unos años más tarde fui víctima de un repentino y potentísimo ataque de ansiedad que me obligó a acudir a un profesional de la psicología para poder hacer frente al mismo. Un par de meses después del inicio de las consultas me...

Como quien no quiere la cosa, ya nos encontramos plenamente inmersos en el nuevo año 2025. Supongo que como sucede todos los nuevos años, la mayor parte de las personas han renovado sus buenos propósitos para el mismo; normalmente los mismos buenos propósitos que los años anteriores también hicieron y en la práctica no se pudieron llevar a cabo en su gran mayoría.  O sí, en cuyo caso mis más sinceras felicitaciones. Casi todo el mundo sabe que el motivo principal por el que no consiguen materializarlos es porque no se han establecido de una manera analítica y bien estudiada, ya que si hubiera sido así la probabilidad de éxito hubiera sido mayor. La clave se encuentra en hacer una lista de propósitos, establecer un nivel de prioridad, calibrar su dificultad real y, tras ello, preparar un cronograma realista para los próximos 5 años y repartirlos en dicho plazo de tiempo (hay objetivos que o duran más de un año, o se encuentran repartidos entre 2 ejercicios), terminando con la creación de un sencillo sistema de seguimiento y control de su avance a lo largo del año, ya que si esperamos a hacer balance a final de año nos habremos quedado sin margen...

Una vez renovado mi sitio web, pongo el mismo a disposición de quien pueda requerir ayuda a la hora de plantearse la manera de acometer su cambio profesional. Durante la etapa laboral de cualquier profesional el trabajo prestado a los demás requiere ser remunerado, ya que supone el sustento de quien lo realiza.  Una vez finalizada dicha etapa laboral, en mi caso me veo con el deseo y casi la obligación de retornar a la sociedad el conocimiento que me ha ido aportando el ejercicio de la misma, ayudando de manera altruista a aquellas personas que puedan requerir un apoyo en un proceso que siempre resulta complejo, tanto en el aspecto metodológico del mismo, como en la vertiente emocional del protagonista de dicha metamorfosis. Ahora bien, no me planteo en absoluto generar una competencia desleal hacia los profesionales que puedan prestar servicios específicos relacionados con el proceso del cambio profesional, sino que lo que ofrezco es una orientación general y un apoyo puntual; de tal modo que los servicios de consultoría concretos que pudiera requerir el proceso (financieros, de recursos humanos, jurídicos, etc.) deberían ser encargados a profesionales en activo, reiterando que mi labor es de apoyo y acompañamiento en la fase...

Siempre he tenido como referente la reflexión de Heráclito, según el cual “el cambio no es un aspecto de la vida sino la vida misma y resistirse al cambio es resistirse a la vida”. Y hablando de cambio, en 2023 he completado mi ciclo profesional tras casi 40 años de ejercicio de una profesión (yo más bien la denominaría pasión) que ha requerido de una gran dosis de mi energía vital y que no hubiera sido posible sin el apoyo constante de mi familia, amistades y otros profesionales. Llegado este momento, si bien la mayoría de las personas opta por disfrutar de su merecida jubilación, mi habitual espíritu inconformista me pide seguir en activo, pero de un modo especial. Con el fin de poder ayudar, de una manera totalmente altruista, a otras personas en el siempre complejo proceso de cambio de su actividad profesional, voy a proceder a la renovación de mi sitio web, despojando a la misma de toda connotación mercantil, para pasar a ser una herramienta de apoyo en el cometido citado anteriormente. Espero y deseo que este cambio consiga el objetivo previsto, para lo cual tu opinión y aportaciones serán sin duda muy importantes a la hora de alcanzarlo. Te emplazo, pues,...

En los últimos años es muy frecuente ver publicados artículos que hablan de la situación que atraviesan las Generaciones que van llegando, frente a Generaciones anteriores. La tónica general de este tipo de artículos es el pesimismo, ya que prácticamente todos tienen en común el señalar que las Generaciones anteriores fueron mejores, mientras que las más recientes vienen a tener todo en contra. Sin ir más lejos, de la generación más actual que es la denominada Generación Z (sin considerar la que está viniendo que denominan Alfa), ya se está vaticinando que se va a caracterizar porque van a vivir peor que sus padres. Lo cual está por ver, ya que todavía no ha transcurrido el tiempo necesario para poder evidenciarlo. Y si alguien considera que podemos sacar conclusiones antes de tiempo, que tome nota de lo sucedido en nuestro país en las elecciones que tuvieron lugar hace unos días. No siempre se denominan las Generaciones del mismo modo, ni hay un consenso pleno sobre la franja de años que le corresponde a cada una de ellas, pero tomando como referencia una información que viene a ser equilibrada al respecto, vamos a dar un repaso a las mismas. La Generación de los Baby...

Los medios de comunicación y la sociedad en general, tiene una tendencia natural a establecer durante un tiempo la fijación en una palabra concreta y la exprimen hasta tal punto que termina perdiendo la esencia para la que fue creada. Esto ha ocurrido con palabras como Innovación, Globalización, Conectividad; o la más reciente Inteligencia Artificial. Una vez que la palabra Resiliencia parece que se va dejando de utilizar con la profusión en que lo ha hecho en los últimos años, especialmente a partir de la pandemia generada por la Covid, la voy a recuperar ya que si hay un ámbito donde tiene un especial encaje es en el del trabajo, o profesional. Si bien el transcurso del tiempo va modificando el sentido inicial de toda palabra, al menos yo sigo considerando importante acudir a los diccionarios para ver qué dicen de ellas ya que se supone que éstas herramientas permiten conocer el significado original de las palabras, a la par que van añadiendo su evolución a través de la utilización que hace de ellas la población al hablar/escribir. Un diccionario dice de la Resiliencia: “En psicología, capacidad que tiene una persona para superar situaciones traumáticas como la muerte de un ser querido, un accidente,...

En los últimos tiempos, en el mundo del trabajo se está utilizando mucho la palabra EDADISMO, la cual viene a suponer una discriminación contra personas o colectivos por motivo de edad. En redes sociales profesionales es frecuente encontrar relatos de personas que exponen su malestar y frustración, porque se sienten víctimas de un edadismo que les impide reincorporarse al mundo laboral cuando pierden su puesto de trabajo. El absurdo de esta situación ha llegado a tal punto que ahora mismo encontramos artículos sobre esta materia, en los cuales se identifica ya el edadismo en procesos de selección a partir de los 45 años. ¿Pero es posible que hayamos perdido el juicio hasta tal punto que se considere que una persona, que a lo sumo cuenta con 15-20 años de experiencia profesional, sea descartada ya en los procesos de selección?. Además, cuando dicha persona se encuentra en plena facultad física y mental para la realización de la mayor parte de los trabajos. Intentando encontrar algún tipo de explicación (que no de aceptación, ya que lo rechazo de plano), he jugado con las palabras y nos encontramos con lo siguiente: EDAD: Tiempo que ha vivido una persona, contando desde su nacimiento ISMO: Tendencia de orientación innovadora que se opone...