29 May RESILIENCIA
Los medios de comunicación y la sociedad en general, tiene una tendencia natural a establecer durante un tiempo la fijación en una palabra concreta y la exprimen hasta tal punto que termina perdiendo la esencia para la que fue creada.
Esto ha ocurrido con palabras como Innovación, Globalización, Conectividad; o la más reciente Inteligencia Artificial.
Una vez que la palabra Resiliencia parece que se va dejando de utilizar con la profusión en que lo ha hecho en los últimos años, especialmente a partir de la pandemia generada por la Covid, la voy a recuperar ya que si hay un ámbito donde tiene un especial encaje es en el del trabajo, o profesional.
Si bien el transcurso del tiempo va modificando el sentido inicial de toda palabra, al menos yo sigo considerando importante acudir a los diccionarios para ver qué dicen de ellas ya que se supone que éstas herramientas permiten conocer el significado original de las palabras, a la par que van añadiendo su evolución a través de la utilización que hace de ellas la población al hablar/escribir.
Un diccionario dice de la Resiliencia: “En psicología, capacidad que tiene una persona para superar situaciones traumáticas como la muerte de un ser querido, un accidente, etc. “
La RAE define la Resiliencia como “la capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado de situación adversos”.
Sin entrar en otras posibles definiciones, queda claro que la Resiliencia supone una respuesta de la persona ante situaciones externas adversas, con el fin de superarlas mediante el esfuerzo, el sacrificio y la renuncia a rendirse ante ellas.
En el mundo del trabajo el cambio siempre ha sido una constante, si bien en los últimos años dichos cambios están adquiriendo una dimensión y, sobre todo, una velocidad que hace que nos acerquemos a un futuro totalmente incierto; siendo la tecnología y su imparable avance quien está propiciándolo.
Por tanto, si aplicamos la Resiliencia a nuestro futuro profesional lo verdaderamente importante y lógico sería adaptarnos a la enorme transformación que está soportando el tipo de trabajo que tenemos actualmente, así como la forma en que lo realizamos, ya que debemos sacar el mayor provecho posible si queremos mantenernos en el mercado laboral.
Dada mi condición de seguidor de Aristóteles y, con ello, mi condición peripatética, me encontraba paseando mientras mi pensamiento daba vueltas a asuntos varios, cuando me topé con una imagen que hacía bueno el refrán “Vale más una imagen que cien palabras”, motivo por el cual la utilizo para acompañar al presente artículo sobre la Resiliencia.