DECIDIR NO ES COSA DE HÉROES

DECIDIR NO ES COSA DE HÉROES

Si necesitas constantemente que los demás te ayuden a ver cómo eres, terminarás siendo como ellos te ven (OH! Consultor)

La seguridad es uno de los atributos que más se valoran en el mundo laboral. Siempre tendemos a fijarnos en aquellas personas que parecen dotadas de un don especial que les hace destacar respecto al resto a la hora de tomar decisiones en su quehacer diario.

Para quienes no toman decisiones con la agilidad que su desempeño profesional lo requiere, resulta admirable esa manera de actuar de esa minoría que sí lo ejercita del modo adecuado. Pero curiosamente, cuando hablas con ese selecto y reducido grupo de personas que toman decisiones, la inmensa mayoría te confiesa que no sienten que tengan ninguna capacidad especial que las diferencie de los demás, sino que simple y llanamente lo hacen por responsabilidad y porque ello va inherente al puesto de trabajo que desempeñan.

Dejando al margen (sería objeto de otro artículo) a esas personas que no toman decisiones por miedo a equivocarse (siempre he considerado que el mayor error es no tomar decisiones cuando toca hacerlo), aquí me quiero centrar en esas personas que no toman las decisiones cuando se encuentran frente a ellas porque les atenaza la duda y la inseguridad. En estos supuestos nos encontramos con profesionales que necesitan contrastar de manera permanente y obsesiva la opinión de quienes les rodean. Y no quiero ni siquiera sugerir que contrastar ideas y opiniones con tu equipo de trabajo sea negativo, sino que lo que quiero destacar es que hay decisiones que van implícitas a la responsabilidad del puesto de trabajo que ocupamos.

Practicar a diario la rutina de intentar descubrir cómo nos ven los demás, no solamente no va a conseguir mejorar nuestra seguridad a la hora de tomar decisiones, sino que nos va a introducir en un proceso de transformación, lento pero continuado, en el cual terminaremos amoldando nuestro perfil a la descripción que del mismo van haciendo las personas que se prestan a darnos su opinión.