FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO VIAJE A ITACA

FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO VIAJE A ITACA

Todos los años, por estas fechas, nos embarga la misma sensación de la imparable velocidad del paso del tiempo.

La velocidad del paso del tiempo no deberíamos medirla por la angustiosa sensación de que hemos consumido un año más (con lo que ello supone de resta a nuestro crédito vital), sino que debería ser un ejercicio de retrospectiva en el que poder repasar lo que realmente hemos hecho a lo largo del último año vivido.

Festejar lo realizado no debe verse enturbiado por el desánimo de lo que no hemos acometido, ya que el nuevo año nos brinda la posibilidad de intentarlo de nuevo.

En esas fechas navideñas que ahora empiezan, es posible encontrar un momento de relax para realizar el ejercicio anteriormente propuesto, al cual le incorporo la relectura (porque seguramente ya lo has leído antes), de uno de los textos más hermosos que (al menos para mí) jamás se han escrito.  El cual, si bien sirve para todos los ámbitos de nuestra existencia, cobra un especial interés si lo aplicamos al desarrollo de nuestra carrera profesional: EL VIAJE A ITACA (de Konstantino Kavafis). Espero disfrutes del mismo, a la par que te traslado mi más sincero deseo de paz y felicidad en estas fechas tan señaladas.

Cuando te encuentres de camino a Ítaca, 
desea que sea largo el camino, 
lleno de aventuras, lleno de conocimientos. 
A los Lestrigones y a los Cíclopes, 
al enojado Poseidón no temas,
tales en tu camino nunca encontrarás, 
si mantienes tu pensamiento elevado, y selecta 
emoción tu espíritu y tu cuerpo tienta. 
A los Lestrigones y a los Cíclopes,
al fiero Poseidón no encontrarás, 
si no los llevas dentro de tu alma, 
si tu alma no los coloca ante ti.

Desea que sea largo el camino. 

Que sean muchas las mañanas estivales 
en que con qué alegría, con qué gozo 
arribes a puertos nunca antes vistos, 
deténte en los emporios fenicios, 
y adquiere mercancías preciosas, 
nácares y corales, ámbar y ébano, 
y perfumes sensuales de todo tipo, 
cuántos más perfumes sensuales puedas, 
ve a ciudades de Egipto, a muchas, 
aprende y aprende de los instruidos.

Ten siempre en tu mente a Ítaca. 

La llegada allí es tu destino. 
Pero no apresures tu viaje en absoluto. 
Mejor que dure muchos años, 
y ya anciano recales en la isla, 
rico con cuanto ganaste en el camino, 
sin esperar que te dé riquezas Ítaca.

Ítaca te dio el bello viaje. 

Sin ella no habrías emprendido el camino. 
Pero no tiene más que darte.

Y si pobre la encuentras, Ítaca no te engañó. 
Así sabio como te hiciste, con tanta experiencia,
comprenderás ya qué significan las Ítacas.