06 Jul VERIFICA SI ERES LO QUE REALMENTE QUIERES SER
No te esfuerces por obtener la aprobación ajena, sino por conseguir la satisfacción propia (OH! Consultor)
Es tristemente frecuente encontrarnos con personas que, si bien aparentemente han conseguido en la vida profesional todo lo que se han propuesto, albergan en su interior un vacío difícil de entender desde fuera.
Se suele tratar de personas que se han esforzado al máximo, pero que se han ceñido a interpretar un guion preestablecido el cual ha sido escrito por terceros y, por tanto, no ha surgido de manera natural y espontánea de ellos mismos.
De un tiempo a esta parte esto lo estamos viendo cada vez más en deportistas de élite, quienes desde fuera parecen seres excepcionales capaces de alcanzar lo que no podemos ni llegar a soñar el resto, pero que en la cúspide de su carrera se desmoronan, se hunden psicológicamente y se ven incapaces de continuar.
Y esto no se da únicamente en deportistas de élite, ya que también se produce entre los mortales del montón que ocupan un puesto de trabajo que no resulta nada gratificante, lo cual aumenta de manera continuada su desazón y su hartazgo hasta perder la ilusión y afectar gravemente al resto de las parcelas vitales de su existencia.
Habitualmente este problema comienza en la elección errónea de los estudios a realizar y suele continuar con los puestos de trabajo que se van ocupando a lo largo de la carrera profesional.
Y el denominador común de la mayor parte de estos errores tiene su origen en la inadecuada costumbre humana de actuar permanentemente buscando la aprobación ajena a lo que hacemos -o dejamos de hacer-, renunciando a la búsqueda de la satisfacción propia, única manera de conseguir el equilibrio a largo plazo.