16 Nov CONVIVIENDO CON NUESTRO (PROPIO) ENEMIGO
Lejos de haberse aplacado, noticias que nos llegan de Estados Unidos de América muestran que más del 60% de los profesionales directivos estarían dispuestos a cambiar de puesto de trabajo o de actividad profesional. En Europa siempre vamos por detrás, en esto de las estadísticas, pero todos los datos disponibles reflejan una situación similar. Ya en un artículo publicado anteriormente en este blog hacía alusión a este aspecto, si bien entonces se encontraba incardinado dentro de una durísima fase de la terrible pandemia que estamos atravesando, con todos los efectos que ella estaba produciendo en las personas. Teóricamente, el avance de la vacunación y el mayor control sanitario debería ir cambiando nuestra manera de ver la situación laboral, pero todo parece indicar que lejos de erradicarse este pensamiento sobre la situación laboral se va recrudeciendo. Múltiples son los motivos para que ello sea así (reducción del teletrabajo, vuelta a la rutina habitual de desplazamientos y atascos, empeoramiento de la conciliación familiar,…), a lo cual se ha unido un contrastado empeoramiento del estado emocional de las personas, con su reflejo en la salud mental. Visto desde fuera, por los profesionales que nos dedicamos a la gestión de las empresas, resulta complicado entender que cueste tanto...